En 1956 se trasladó a Madrid, donde trabajó 12 años en la Biblioteca Nacional y 10 años en la Editorial Taurus. Fue redactor jefe de La Estafeta Literaria y Nueva Estafeta.
Incluido en antologías de poesía de los años 60, formó parte del grupo poético madrileño de la generación de los 50. Entre sus premios destacan el Juventud, un accésit al Premio Adonais, el Nacional de Literatura y el de la Crítica. Su poesía es valorada por su sinceridad y por reflejar el paisaje manchego.
En 2014 se publicó una antología de su obra titulada Palabra compartida, una edición a cargo de Pedro A. González Moreno (Diputación de Ciudad Real, 2014).