Comenzó a escribir poesía desde temprana edad, con 13 años, y fue en 1976 cuando apareció publicado su primer poema en la revista Indicios, y en 1977, en el libro de antología poética, en edición no venal, Vosotros sois poetas.
Ha trabajado durante treinta años en una entidad bancaria, durante los cuales ha dado a conocer, además de diversos libros de poesía y uno de pequeñas memorias, varios poemarios y otros textos en forma de pequeñas ediciones artesanales que él mismo confecciona y que reparte entre los más cercanos.
Entre ellos cabría resaltar los poemarios Jardín de luz (1996), Dédalo (1998) o Veinticinco poemas en Carmen (Nocturnos y variaciones) (1999), así como Cocinetos (2002) y Nuevos cocinetos (2013), sonetos que recogen variadas recetas de cocina; o Historias de Gila versificadas por Miguel Ardiles (2005), variaciones en tercetos encadenados sobre algunos de los monólogos más famosos de Miguel Gila.
Asimismo, sus poemas han sido publicados en diversas revistas (Zurgai, La Trainera, Hermes, El Cobaya o Estación Poesía), en antologías de poetas toledanos y castellanomanchegos y en los diccionarios literarios La tierra iluminada: un diccionario literario de Castilla-La Mancha y Diccionario bibliográfico de la poesía española del siglo XX.
Reseña crítica
«Dibuja su campo poético Antonio del Camino desde la cadencia y el ritmo, desde el respeto a unas formas que otorgan limpieza al discurso de las intenciones [...]».
(Mahalta Ediciones)
«Fragmentos de Inventario es una colección de recuerdos, contados con la sencillez de un niño y con la delicadeza de un poeta. Una prosa cuidada y sencilla, dulce a la lectura, armónica, llena de detalles sensibles: colores, sabores, texturas…, que nos transporta a la memoria del autor, a sus recuerdos dispersos en el baúl de la infancia.
Un tiempo (años 60/70) y un lugar (Talavera de la Reina) que el autor recobra, fija y ordena. Y en donde, al fin, se reconoce y reafirma. Cualquiera que pertenezca a la generación del autor o a generaciones limítrofes, reconocerá lugares, sensaciones, personajes… Pero no con la fría exactitud del historiador: fechas, personajes y acontecimientos, sino con la difusa emoción del recuerdo que apela a los sentimientos que renacen tras una larga hibernación.
Un libro que nos sorprende y nos traslada al mundo de las impresiones de la infancia y juventud, esas que definen el fondo de nuestra alma, el lecho de roca desde donde se apoyaron los cimientos de nuestra vida, y recupera para nosotros las emociones olvidadas al pasar de los años [...]».
(Ediciones Trébedes)
«[...] La voz poemática postula un discurso sentimental y emotivo que se acerca con ojos limpios para guardar memoria de los días. Es una lírica de línea clara y textura diáfana, que aborda el intimismo del yo frente a sí mismo para explorar los trazos de la propia identidad. En esta tarea, las palabras encuentran su razón de ser porque la existencia alcanza a través de ellas plenitud y significado. Los versos se convierten en huellas del discurrir, insuflan voz y latidos; engloban en su semántica un significado plural: hallamos la voz del caminante y el eco del discurrir, la senda y el espejo [...]. Lo transitorio encuentra en el poema un lugar perdurable, un rincón diáfano en el que se remansa lo vivido. El verbo fortalece la identidad del yo, permite el sondeo en los estratos más profundos de la conciencia y emana hacia la luz como un manantial claro que comparte la sed, mientras aguanta los vaivenes del tiempo [...]».
(José Luis Morante: "Antonio del Camino. Para saber de mí. Rincones del yo", 22/12/2014. Disponible en: https://puentesdepapel56.blogspot.com/2014/12/antonio-del-camino-para-saber-de-mi.html).
«Tiene este libro muchas virtudes que ennoblecen a Antonio del Camino y le definen como un poeta de los de verdad, que siente lo que dice y lo que hace, que demuestra el dominio del sentimiento y la llamada del corazón, un poeta con una mirada limpia , "lejos de pirotecnias y artificios", vestida con galas de fiesta que hace que su poesía parezca estar escrita en domingo. Poesía cotidiana, en ocasiones tocando, en apariencia, temas menores que por el tratamiento poético de Antonio se convierten en mayores [...]. Una de las virtudes a destacar es el dominio que el poeta tiene del ritmo, de la música, de darle al poema espacio para que respire , que nos enseña su razón, la razón del poema; su corazón, el sentimiento del poema; los pies, las alas del poema. En pleno siglo XXI, donde hay quien se llama poeta y escribe poemarios y hace de la poesía burla, le retuerce el cuello, una vez más, y es incapaz de escribir un pareado, sentimos un gozo y una alegría al encontrarnos con un libro como Paso a paso, la vida , en el que no solo encontramos sentido del humor, dominio verbal, asombroso oído por parte del poeta, sino que también, y esta es otra de las grandes virtudes de Del Camino, hallamos tres sonetos impecables , una décima, cuatro malditos haikus o seguidillas, una silva a la manera de Campoamor, endecasílabos y heptasílabos de corte y hechura clásicos y un precioso y vibrante poema escrito en alejandrinos [...].
Paso a paso, la vida es un libro que derrocha honestidad, escrito como en voz baja, con humildad franciscana, que nos enseña la grandeza de la poesía bien hecha, del mundo, de la melancolía, de la muerte, del amor, de la familia: temas de siempre con una mirada clara, con otro tipo de barro, con distinta agua. Un libro imprescindible para los amantes de la poesía de siempre , de la que permanece, de la que deja herida la razón y ardiendo el corazón [...]».
(Hilario Barrero: "Paso a paso, la vida: el buen camino. La poesía de Antonio del Camino que nos reconcilia con nuestro mundo", 06/08/2017. Disponible en: https://www.abc.es/espana/castilla-la-mancha/toledo/centenario-quijote/abci-paso-paso-vida-buen-camino-201708062200_noticia.html).
Catorce versos del poema "El camino" de Antonio del Camino, en la voz de José Luis Rico.
Poema X del poema "Jardín de Luz" de Antonio del Camino, en la voz de José Luis Rico.