Amador Palacios

Año de nacimiento:
1954

Localización:
Alameda de Cervera (Ciudad Real)


Nació en Albacete, creció en Toledo y posteriormente ha residido entre Cuenca, Alameda de Cervera y Alcázar de San Juan (Ciudad Real).

 Licenciado en Filología Española, posee el Diploma de Estudios Avanzados por una serie de trabajos de investigación sobre la poesía española del Medio Siglo. Es también asiduo y acreditado comentarista del Postismo, vanguardia española, y biógrafo de los poetas Ángel Crespo, Gabino-Alejandro Carriedo y Dionisio Cañas.

Como escritor ha publicado una profusa colección de poemarios, ensayos, traducciones, un diario y una novela, y sus poemarios aparecen recogidos en varias antologías a nivel nacional, regional y provincial.

Ha sido fundador, director o consejero de diversas publicaciones como La Mujer Barbuda o Barcarola, y ha participado en diversos cursos y conferencias sobre poesía, literatura y traducción, entre las que destaca su continuada participación en las Jornadas Poéticas de Cuenca desde 1984 a 1990 o en el Festival de Poesía para Náufragos, en la misma ciudad de Cuenca.

Asimismo, posee numerosos galardones y distinciones literaria entre los que destacan los premios Biografías Palentinas, Barcarola, Veintenario de RNE-3, Juan Torres Grueso de Periodismo o el Premio de Periodismo del XIV Certamen Cultural Virgen de las Viñas.

Colaborador en numerosas revistas de literatura y en suplementos literarios, ha ejercido profusamente el periodismo como comentarista literario. En la actualidad es crítico del suplemento "Artes & Letras", del diario ABC en Castilla-La Mancha, articulista en la edición castellano-manchega de El Diario.es y colaborador habitual de las revistas Odisea Cultural, Campo de Agramante y FronteraD

Ha sido becado por la Fundación Calouste Gulbenkian de Lisboa (en seis ocasiones entre 1984 y 1992) por su interés en la literatura portuguesa, cumpliendo estancias en Portugal y el Reino Unido por este motivo; por la Fundación Olifante de Zaragoza, para la realización de un trabajo sobre la poesía de Miguel Labordeta, para lo que residió en la casa del poeta en Trasmoz, a la vera del Moncayo; y por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha por la redacción de una biografía sobre el poeta Ángel Crespo.

Ha colaborado asimismo con la impartición de lecciones magistrales en la Escuela de Escritores Alonso Quijano de Alcázar de San Juan. Es miembro del consejo asesor de la Fundación Carlos Edmundo de Ory de Cádiz y Académico de la Real Academia Conquense de Artes y Letras desde 2013.


Reseña crítica

«Entre una luz que muere y una luz que nace, se conforma este particular dietario poético por amor a la vida —el éros c’est la vie que proclamara Duchamp— a modo de pieza musical en tres tiempos: Bajo Véspero, Pequeño cuaderno de Venecia y Quasi Adagio. El primero, Bajo Véspero, que da título al conjunto, consta de quince poemas, entre sueños, recuerdos, incidentes y estampas cotidianas. Toda experiencia proporciona al poeta un caudal de sabiduría inagotable, que brilla en lo que dice y en lo que sugiere con intensidad semejante. No se trata de materia filosófica, pues no hay cuestionamiento, sino de verdades. Y así especialmente se patentiza en los poemas Árbol eterno, casi, y Viaje final, que abren y cierran esta sección, proporcionando al conjunto —fragmentos de realidad cotidiana— una estructura circular [...]. “Desautomatización metafísica”, diría Shklovski, a la manera del soneto CXXX de Shakespeare pero llegando más allá en la racionalidad: a la desmitificación del propio mito. El yo lírico, proyectándose con la ironía del “casi” que matiza el título —la ironía es una constante en nuestro poeta—, habla, argumenta, saca conclusiones acerca de la situación, avanzando de lo más cercano a lo definitivo. Así apunta igualmente la coreografía que trasciende lo físico del Viaje final. El paisaje que enmarca la ventana, la desembocadura del Guadiana —todo lo que se ve y se oye en el poemario sucede al aire libre, en lo fresco, en el verde, en la naturaleza— deviene "exuberante metáfora, palpitante paradoja" de la que se vale el autor para, saltándose la representación, la propia interpretación, concluir afirmando: "Nada se crea ni se destruye sino que se transforma, dice la osada máxima. De todo lo existente, solo pervive el mar, sin padecer ninguna metamorfosis"[...]».

(Pedro Gandía: "Bajo Véspero, de Amador Palacios", 02/09/2015. Disponible en: https://letralia.com/lecturas/2015/09/02/bajo-vespero-de-amador-palacios/).


«[...] Bajo Véspero es un dietario poético, no un diario poético . El diario es otra cosa más prolongada en el tiempo, más sistemática, nacida, quizá, con espíritu de acta notarial. Por otra parte, el diario como género literario tiene una amplia tradición que va del diario inventado (Diario de Adán y Eva, de Mark Twain, por ejemplo), al diario puramente poético (Diario de un Poeta Recién Casado de Juan Ramón Jiménez), o a los más habituales diarios, publicados con consentimiento o no de su autor (del diario de Kafka al diario de Ory, por citar sólo dos).

Este, sin embargo, es un dietario como libro en el que se apuntan, a modo de collage vivo, impresiones, pequeños relatos, aforismos, poemas en prosa… poesía, en fin , con un afán que podría, efectivamente, parecerse a un diario sin fechas ni cronologías; un diario un tanto anárquico pero en el que se suceden imágenes con evidente unidad plástica y poética y que da fe de variados momentos y variados paisajes, escrutados por la mirada de Amador, por sus vivencias y su filtro estético.

De lectura muy amena, Bajo Véspero nos pone bajo la advocación de Venus, segundo planeta del sistema solar, pero también diosa romana del amor , haciendo de esta advocación una preparación a lo pagano, una exaltación de los dioses, en confrontación con el monoteísmo cristiano. Las impresiones de Amador están teñidas (al menos a mí lo parece) de un paganismo exultante y reflexivo que reconoce en la naturaleza (sobre todo en la naturaleza) y en las cosas el toque divino, pero humano, de los dioses muertos hace tiempo, de unos dioses creados a su imagen y semejanza por los humanos (no al contrario)».

(Teo Serna: "La verdad precisa de Amador Palacios", 01/04/2015. Disponible en: https://www.abc.es/toledo/ciudad/20150401/abci-verdad-precisa-amador-palacios-201504012249.html).




Obras de Amador Palacios en el corpus

Primavera tardía

Las palabras son nocivas. Antología poética

Bajo Véspero

Prosas esculturales y otros poemas

Licencias de pasaje

Canta y no llores

Estancias

Pajarito bañándose en un charco

Tragedias solo subjetivas

Suite de la casa en el campo

Enemigo admirable

Exarconte de un coro

La cúspide y la sima

Billete heterónimo

Ejercicios de versificación

Reeditado en libro electrónico en 2020

Rito Amoroso

Notas cotidianas

Primavera tardía. Cancionero. Recreaciones, citas: prosas poéticas